En enero de 2005, el satélite de la NASA QuickScat detectó en la región oeste del continente grandes áreas de fusión de hielos, que se advierten en la foto que figura a la derecha en amarillo y rojo. Ahora, un nuevo análisis satelital muestra que, por lo menos una vez en los últimos años, masas de aire inusualmente cálido ingresaron a alrededor de 500 kilómetros del Polo Sur y permanecieron el tiempo suficiente como para derretir la nieve superficial en una zona comparable con la superficie de California.

El viento cálido, que se registró a lo largo de una semana, fue detectado por científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA y la Universidad de Colorado, en Boulder. Alcanzó temperaturas de hasta cinco grados en algunos lugares y persistió a lo largo de tres anchas franjas de la Antártida occidental suficiente tiempo como para dejar una señal distintiva del derretimiento, una capa de hielo en la nieve que cubre las vastas sábanas de hielo del continente congelado.


