Gustavo López, consultor de Agritrend, suele formar parte del grupo de expertos que ven el vaso más lleno que vacío. Pero acaba de volver de una recorrida por los campos y lanza el peor pronóstico. Calcula que la cosecha argentina
se reducirá un 20% esta campaña y será de 78,25 millones de toneladas. Hasta la soja, principal adalid de la economía argentina, mostrará un retroceso del 7%.
Entre quienes conservan algo de optimismo está Paulina Lezcano, analista de Agropuerto. Aún así, da por descontado un retroceso de la cosecha cercano a las 10 millones de toneladas. Con el trigo y el maíz en retroceso, evalúa que la soja todavía puede salvar las papas. Pero aclara:
"Todo puede empeorar si no hay lluvias en estas semanas".
Pero las esperanzas climáticas son escasas. Los expertos hablan del
inicio de un ciclo seco que puede durar años.
Eduardo Sierra, especialista en agroclimatología, sostiene que llegarán algunas lluvias entre febrero y marzo, pero que la sequía volverá en abril. Es más: dice que para la temporada 2009-2010 "los datos apuntan a un nuevo desarrollo de La Niña", como llaman al fenómeno climático de estos meses, producto del enfriamiento del Océano Pacífico y la disminución, en consecuencia, de la humedad en la región.
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